Unas dos mil personas han tenido que abandonar sus hogares esta semana en Somalia debido a los conflictos armados, según informa el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (
ACNUR).
Con ellos, ya suman más de 50.000 los somalíes desplazados desde diciembre del año pasado debido a los enfrentamientos o a la fuerte sequía que azota al país.
Por su parte, el Fondo de la ONU para la Infancia (
UNICEF) señaló que transporta agua a la población afectada por la sequía. Este operativo continuará por lo menos un mes más hasta que comience la temporada de lluvias.
También esta última semana, el Programa Mundial de Alimentos (
PMA) ha distribuido unas 1.400 toneladas de comida a casi 60.000 personas. La actual crisis económica mundial ha afectado las remesas hacia ese país debido a que muchos somalíes en el exterior han perdido sus trabajos.