Como medida de presión, 31 presos de la etnia indígena chilena se mantienen sin comer desde hace un mes para exigir que el Estado deje de usar contra ellos la ley antiterrorista, impuesta en tiempos de Pinochet. Los mapuches piden también que les sea devuelto su territorio, del que fueron expulsados ya dos veces.
Autoridades y empresarios han negado la existencia de esta etnia de la Amazonia brasileña para poder continuar con la tala y la caza indiscriminada, precisamente en una zona que ha sido protegida para la supervivencia de los awá.
Separar a los niños de la etnia jarawa de sus padres y llevarlos a escuelas donde puedan ‘asimilar la cultura mayoritaria’, es la propuesta del parlamentario Bishnu Pada Ray, que busca además ‘agilizar proyectos de desarrollo’ en las tierras protegidas de este grupo indígena semi aislado
La organización Survival Internacional ha denunciado a varias empresas que ofrecen ‘avistamientos’ de indígenas jarawa, aprovechando el paso de una carretera ilegal. El aislamiento ancestral de estos grupos constituye su riqueza y su mayor enemigo, pues sus miembros son muy vulnerables al contagio de enfermedades desconocidas para ellos.
A partir de ahora, y después de 16 años de discusiones, cualquier proyecto que afecte a sus tierras tendrá que ser consultado con los grupos originales. Hoy el 70% de la amazonia está en manos de concesiones petroleras y en Perú, un tercio de la población es indígena.