El proyecto es del republicano Bill McCollum, candidato a gobernador de ese Estado. De aprobarse la iniciativa, los ciudadanos no estadounidenses deberán tener siempre a mano sus documentos, pues la policía puede solicitarlos en caso de ‘sospechas razonables’
El 29 de julio es la fecha prevista por el gobierno de este estado norteamericano para que la llamada “Ley SB1070” entre en vigor; aun a pesar del descontento internacional, del repudio de otras entidades de la Unión Americana, y de una demanda del propio Departamento de Justicia estadounidense.
En varios estados de la Unión Americana, los servicios de inmigración condenan indiscriminadamente incluso a ciudadanos legalmente residentes. Un informe publicado recientemente documenta casos de enfermos que antes de ser deportados pasan hasta 10 años recluidos en prisiones donde ‘nadie sabe qué hacer con ellos’
La medida detiene –al menos de momento- la entrada en vigor de la ley SB1070, programada para el 29 de julio. La polémica legislación, que considera la inmigración ilegal como un delito, será puesta a prueba por el gobierno estadounidense, que considera el tema de competencia federal y no estatal.
De acuerdo a un estudio realizado en diferentes estados de la Unión Americana, muchas de las personas que hoy están en la cárcel, deberían en realidad ser tratadas en centros psiquiátricos.
Estados Unidos ratificó en 1994 la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial. El gobierno de Obama tendría facultades para revocar una ley a todas luces discriminatoria, afirma el organismo de Derechos Humanos.