La semana pasada, los miembros del G8 y G20 tuvieron sendas cumbres en Canadá. Las principales organizaciones gubernamentales pidieron a las naciones más ricas detener el doble rasero en sus decisiones económicas y de ayuda al desarrollo.
La idea de tasar las operaciones bancarias con una pequeña cantidad para destinarla a las economías en desarrollo y a solventar la crisis climática va ganando terreno. Con apenas un 0.05% de impuesto, podrían generarse entre 150,000 y 520,000 millones de euros para aliviar los problemas el mundo.
El último informe de Amnistía Internacional documentó abusos de distinta naturaleza y gravedad en al menos 159 países. El organismo pide que sean los países más desarrollados los primeros impulsores del respeto a los derechos básicos, y no sus principales infractores, como ocurre en la actualidad
El Centro para el Desarrollo Global evaluó las capacidades y acciones de cooperación de 22 grandes naciones. Paradójicamente, ninguno de los países más ricos (G-8) está entre los primeros lugares
Según la organización, los países del grupo élite prometieron 50,000 mdd para paliar los efectos de la crisis financiera, pero hasta hoy no han desembolsado ni la mitad de ese fondo
Los países más industrializados acuerdan aportar 250.000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional
El Secretario General de la ONU advertirá a los líderes de las economías más industrializadas sobre la gravedad del momento