La propuesta de Bolivia se convirtió ya en una resolución apoyada por todos los miembros de la Asamblea General de la ONU. La medida busca terminar con la desigualdad que niega a millones de personas su acceso al líquido vital, y que es una de las principales causas de la mortalidad actual.
En la actualidad, casi 1,000 millones de personas carecen totalmente de agua potable y 2,600 millones deben recorrer kilómetros para obtenerla. La escasez del líquido vital, provoca la muerte de un niño cada 8 segundos.
Según un informe de UNICEF y la OMS, esta carencia básica se cobra cada año la vida de 1.5 millones de niños y niñas, sobre todo los que residen en el campo y las áreas suburbanas
La Cooperación Española y Naciones Unidas pondrán en marcha un programa de gestión y saneamiento en zonas urbanas y periurbanas de Moxico y Luanda