Según un informe reciente, España aumentó su exportación armamentística en más de un 44%. Muchos de los lugares a donde esas armas llegaron son naciones en conflicto, y algunos de los destinatarios ni siquiera son gobiernos, sino empresas privadas.
La rama española de Blood and Honour (Sangre y Honor) estaba constituida como una ‘asociación cultural’. En su sede, situada a las afueras de Madrid, las autoridades incautaron armas y material que hacía apología del nazismo.
Los principales productores y exportadores –todos miembros del Consejo de Seguridad de la ONU- se comprometieron a respaldar el tratado para regular el comercio internacional de armas convencionales.
La violencia se cobra hoy en día unas 2,000 víctimas diarias, en tanto que las disputas diplomáticas impiden lograr un tratado internacional regulatorio que detenga eficazmente estas muertes.
La región invirtió 51,000 mdd en armamento. Brasil, a la cabeza de los compradores, es un país donde anualmente mueren 34,000 personas por armas de fuego, según un informe.
El comercio mundial de este tipo de armamento, más letales que las armas de guerra convencionales, oscila entre 2 mil y 10 mil millones de dólares
Estados Unidos, Italia, Alemania, Brasil, Austria y Bélgica encabezan la lista de los mayores exportadores mundiales de este tipo de armamento
El Congreso aprueba un nuevo texto legal que restringe el acceso a las armas ligeras y municiones