Tres juristas independientes, enviados por la ONU, recabarán información sobre los sucesos ocurridos entre diciembre de 2008 y enero de 2009, en una operación que mató a más de 1,400 palestinos y a 13 israelíes, y donde fueron cometidos crímenes de guerra, incluido el uso de armas prohibidas.
Un informe de New Weapons Research Group comprobó la presencia de metales tóxicos en tejidos extraídos de las víctimas de bombardeos israelíes sobre Gaza. Expertos de 3 universidades expresaron su preocupación por el alcance de un daño ambiental y humano aún no cuantificado, que podría prolongarse por varias generaciones