La ONG Entreculturas demuestra que es posible rescatar a jóvenes y niños de los entornos violentos. En Perú, un ex pandillero pidió ayuda para “rescatar a sus muchachos”. Su sueño se cumplió con la asociación Martin Luther King, ejemplo para uno de los barrios más peligrosos de Lima.
La hacienda Nápoles, el mayor orgullo del capo colombiano, se convirtió en fuente de trabajo para ex guerrilleros que buscan reintegrarse a la sociedad.