El 1o de Agosto entró en vigor la Convención que prohíbe el uso de estas armas, responsables de la muerte de unos 10,000 civiles en los últimos años. Queda camino por delante: Estados Unidos, China, Israel, Rusia y Brasil no han firmado, y 146 instituciones que aún financian esta industria de la muerte, están en situadas en las mayores economías del mundo.
Las 7 empresas que producen estos proyectiles recibieron préstamos y apoyos por 43,000 millones de dólares de 146 entidades bancarias: Bank of America, JP Morgan, Goldman Sachs, Deutsche Bank, HSBC y un largo etcétera. En los últimos 40 años, estas armas han matado a 10,000 civiles, 40% de ellos niños
El Estado español se convierte en uno de los primeros que incorpora esta norma en su ordenamiento legal