Estados Unidos y Rusia siguen siendo los líderes en la exportación de armas, mientras que Asia, el gigante económico, es el mayor comprador. En un mundo sumido en la recesión, la compra-venta armamentística aumentó en 22% en los últimos 5 años, según advierte un reciente informe.
Actualmente, más de mitad de los países del continente negro aún convive con la existencia de estos artefactos, cuyas víctimas cotidianas están entre los grupos más vulnerables.