La joven asesinada en las protestas pacíficas tras las elecciones iraníes en junio de 2009 se ha convertido en un ícono, sin embargo, su muerte y la de muchos otros activistas han sido totalmente ignoradas por el gobierno de Mahmud Ahmadineyad, que niega su responsabilidad en los hechos
La abogada y escritora, Premio Nobel de la Paz, aseguró que estas compañías vendieron al gobierno de Irán tecnologías que facilitan el espionaje de conversaciones y mensajes desde teléfonos celulares.
En los próximos días, 9 personas están en riesgo de enfrentar en público la pena de muerte por ahorcamiento. Un espectáculo “denigrante y embrutecedor” para la víctima y los espectadores. Irán inició el año con sus dos primeras ejecuciones a finales de Enero de 2010.
La organización internacional y expertos de la ONU manifestaron su preocupación por las torturas y las confesiones forzadas entre los detenidos tras las protestas post electorales.