Pasada la etapa más grave, la organización humanitaria de Médicos sin Fronteras ha comenzado la atención postoperatoria y la ayuda en otras áreas de la isla que también fueron afectadas por el sismo.
La ONG construirá además un centro de enseñanza que beneficiará a 100,000 personas, en una zona que fue devastada por la guerra que sufrió el país entre 1991 y 2001