El gobierno galo asegura que se trata de ‘deportaciones voluntarias’, y ha ordenado desmantelar los asentamientos gitanos. En total, Francia planea evacuar a unos 700 ciudadanos a pesar de las críticas que ha recibido este país por expulsar de su territorio a quienes son tan europeos como los franceses.
Como medida de presión, 31 presos de la etnia indígena chilena se mantienen sin comer desde hace un mes para exigir que el Estado deje de usar contra ellos la ley antiterrorista, impuesta en tiempos de Pinochet. Los mapuches piden también que les sea devuelto su territorio, del que fueron expulsados ya dos veces.
Davi Kopenawa, portavoz y chaman de los yanomami, explicó al presidente Lula los peligros para los nativos: enfermedades, explotación, asesinatos y destrucción de los recursos.
Una fuente anónima del gobierno de Botsuana aceptó que los bosquimanos del Kalahari fueron expulsados de su territorio para explotar la mina con valor de 2,200 mdd.
Survival acusa al gobierno de Botsuana de impedir el regreso de los indígenas a sus tierras