La operación “Plomo fundido” mató a más de 1,400 palestinos, la mayoría de ellos civiles. Decenas de edificios cayeron bajo el bombardeo, en el que se usó el fósforo blanco, material prohibido por las convenciones internacionales. Una de las sedes de Naciones Unidas también sucumbió al ataque.
Simon Peres reconoce que cometieron errores pero culpa a las Naciones Unidas de excederse en su mandato
Según un informe de la ONG las municiones se lanzaron indiscriminadamente contra bienes y población civil durante la ofensiva militar en Gaza
La organización denuncia el uso indebido de fósforo blanco suministrado por EEUU en la ofensiva de Gaza