El gobierno galo asegura que se trata de ‘deportaciones voluntarias’, y ha ordenado desmantelar los asentamientos gitanos. En total, Francia planea evacuar a unos 700 ciudadanos a pesar de las críticas que ha recibido este país por expulsar de su territorio a quienes son tan europeos como los franceses.
Según un informe reciente, la contratación de este colectivo ha caído en 35% sólo por cuestiones étnicas, y las mujeres sufren la peor parte. Sólo 3 de cada 10 se atreven a denunciarlo.