En varios estados de la Unión Americana, los servicios de inmigración condenan indiscriminadamente incluso a ciudadanos legalmente residentes. Un informe publicado recientemente documenta casos de enfermos que antes de ser deportados pasan hasta 10 años recluidos en prisiones donde ‘nadie sabe qué hacer con ellos’
A petición de Italia, donde la afluencia de sin papeles aumentó 75% en 2009, los 27 países del bloque discutirán en octubre la posibilidad de realizar acciones conjuntas