Tres juristas independientes, enviados por la ONU, recabarán información sobre los sucesos ocurridos entre diciembre de 2008 y enero de 2009, en una operación que mató a más de 1,400 palestinos y a 13 israelíes, y donde fueron cometidos crímenes de guerra, incluido el uso de armas prohibidas.
El ex primer ministro de Nueva Zelanda y el presidente de Colombia, así como un representante de Israel y otro de Turquía comenzarán a trabajar el próximo 10 de agosto. Las primeras recomendaciones de este grupo deberán emitirse a mediados de septiembre de 2010.
Denuncias de torturas, amenazas, fotos de disparos directos a los activistas, decomiso de material periodístico que luego fue adulterado: las evidencias contra el gobierno israelí aumentan, y la ONU y diversos países insisten por ello en la presencia de observadores internacionales en las pesquisas sobre el asalto a la Flota Humanitaria.
El Consejo de Derechos Humanos del organismo aprobó un texto que condena el ataque armado israelí contra a una flota humanitaria. Estados Unidos, Noruega e Italia se opusieron a la resolución, mientras que Japón y algunos países europeos se abstuvieron.
Activistas de 50 nacionalidades viajaban en 5 barcos rumbo a Gaza con toneladas de ayuda para la población. La unidad especializada Shayetet 13 habría sido la responsable de la muerte de 16 personas y de herir a otras 60 en una acción que contraviene a todas luces el Derecho Internacional
Médicos sin Fronteras advierte sobre las graves consecuencias que aún enfrenta la zona: 50,000 personas con estragos psicológicos, además de escasez de agua y alimentos como resultado del bloqueo
Según la resolución aprobada, ambas partes deberán realizar investigaciones internas o el caso será turnado a la Corte Penal Internacional. Estados Unidos fue uno de los 6 países que se opuso al llamado “Informe Goldstone”