Bajo el lema “Los queremos vivos”, la capital mexicana y otras 11 ciudades se unieron en una marcha sin precedentes, donde miles de comunicadores exigieron su derecho a informar sin miedo. El país –uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo- recibirá también la visita de relatores internacionales que evaluarán las condiciones para ejercer la libertad de expresión.
El contexto volátil del país no permite vislumbrar una paz cercana según la organización