Miles de ciudadanos que han huido de la guerra en Irak están sometidos a un limbo legal y vital desde que inició la invasión en 2003. Un desastre humanitario ‘colateral’ del conflicto que para la prensa internacional ha dejado de ser importante.
Sin pruebas, sin consentimiento de la ONU ni de la comunidad internacional: así comenzó la guerra de Irak el 20 de marzo de 2003. Un conflicto que a la fecha ha matado a más de un millón de personas y que continúa su letal paso a pesar de que todos los argumentos para iniciar las hostilidades se han venido abajo.
Algunas fuentes afirman que la cifra es superior, aunque no hay un censo confiable. Sólo el 25% pueden acceder a prótesis, y los discapacitados reciben ayudas equivalentes a sólo 28 euros mensuales.
Casi 200,000 personas de países en conflicto pidieron refugio político en 38 naciones industrializadas. Europa recibió el 75% de esos trámites, pero es Estados Unidos el país que más ciudadanos acoge.
El proyecto ha contado con el respaldo de ACNUR y las ganancias irán destinadas a apoyar un programa de ayuda a los refugiados iraquíes