La multinacional aprobó el envío de 475 toneladas de maíz genéticamente modificado, para que sean vendidas a los agricultores a un ‘precio simbólico’. El gobierno afirmó que la isla no tiene una ley que regule este tipo de productos, y organizaciones campesinas pidieron quemar las semillas y enterrarlas para evitar un daño irreversible en el suelo cultivable.
Un informe de Greenpeace y Amigos de la Tierra acusa a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria de incurrir en errores y omisiones graves sobre los riesgos de su cultivo
Aumenta el rechazo social e institucional a su introducción en la agricultura y alimentación
Las acciones se concentran ante las embajadas de España, único país de la UE con cultivos de este tipo a gran escala
Con la decisión del gobierno alemán ya suman seis los países de Europa que prohíben el maíz patentado por la empresa Monsanto