Apenas en 2009, el gobierno de Botsuana permitió que la población refugiada en su territorio también accediera a los antirretrovirales, indispensables para los seropositivos. Actualmente, el país africano es receptor involuntario de miles de personas que llegan de otras 7 naciones del continente, la mayoría de ellas, con altos índices de contagio.
Un estudio de Médicos sin Fronteras prueba que desde 2009 los principales donantes han disminuido la financiación entre 8 y 12%, sobre todo en África. El abandono económico deja desamparados a los pacientes, provoca mayor mortandad y aumenta el número de huérfanos.
A partir del 1º de julio, el país africano elimina la prohibición de viajar a los seropositivos y permite la entrada a sus fronteras de personas con esta u otras enfermedades infecciosas. Sin embargo, en el mundo quedan aún 51 naciones que tienen algún tipo de restricción para quienes viven con VIH
La sede mundialista, el país más rico del continente africano, gastó 4,000 millones de dólares en preparativos e infraestructura, pero su tasa de infectados de VIH es una de las más altas. Atacar el problema, y atender a los 6 millones de personas que viven con el virus, requiere 1,500 millones de dólares al año.
La investigación y el desarrollo farmacológico y de nuevas tecnologías para la salud está casi en su totalidad en manos de la iniciativa privada, para quien la salud en los países pobres no es rentable; mientras, en las economías más vulnerables enfermedades como la malaria, el VIH-Sida y hasta la diarrea matan a millones de personas cada año.
Del país asiático procede el 80% de las medicinas genéricas utilizadas por Médicos sin Fronteras en los países donde opera. Europa quiere firmar un Tratado de Libre con India antes de octubre, pero exige que esta nación ‘sea más severa’ con las patentes médicas.
No son médicos, pero en los lugares azotados por este padecimiento, el pueblo deposita en ellos su confianza. Médicos sin Fronteras está formando a asistentes que diagnostican la enfermedad y administran la medicina a tiempo: la malaria es mortal en cuestión de días, y esta nueva ayuda es vital para llegar a los rincones más apartados.
Si los países donantes destinaran esta ínfima cantidad de sus economías a los países en desarrollo, 1,000 millones de personas tendrían acceso a los servicios médicos básicos. Hoy, en el Día Internacional de la Salud fallecerán por causas totalmente evitables miles de niños menores de 5 años.
Tras la devastación del sismo, unas 300,000 personas necesitan atención médica y psicológica, así como cuidados postoperatorios y aparatos ortopédicos. El reto de la ayuda humanitaria en la isla se prepara para una nueva fase que puede durar años.
La farmacéutica intentaba retrasar la entrada de genéricos en la India y continuar con el monopolio médico a precios inalcanzables para los ciudadanos. No es la única: la empresa suiza Novartis también intenta adueñarse 'legalmente' de ciertas sustancias del mercado indio.
La Cruz Roja Internacional y otros grupos de rescate enfrentan la diaria necesidad de sangre sana para sus curaciones. Tras el sismo, el grupo de donadores constantes de la isla está paralizado
Pasada la etapa más grave, la organización humanitaria de Médicos sin Fronteras ha comenzado la atención postoperatoria y la ayuda en otras áreas de la isla que también fueron afectadas por el sismo.
A medida que sale a la luz la magnitud del daño causado por el huracán Ida, diversos organismos internacionales han incrementado sus presupuestos para las zonas afectadas.
Por primera vez en 20 años, los ensayos encontraron una sustancia que ofrece un 30% de protección. Sin embargo, todavía queda probar si funciona como inmunización generalizada
Un corazón deja de latir en el lapso de 4 minutos, la correcta actuación hace la diferencia entre la vida y la muerte; el organismo busca extender esta educación entre los ciudadanos.
Con el pago de la millonaria cantidad, el laboratorio quiso detener una investigación en su contra por comercialización indebida, y por el supuesto soborno a médicos y vendedores
La organización médico-humanitaria lanza una nueva campaña para pedir mayor investigación y que no se siga ignorando a los enfermos