La propuesta de Bolivia se convirtió ya en una resolución apoyada por todos los miembros de la Asamblea General de la ONU. La medida busca terminar con la desigualdad que niega a millones de personas su acceso al líquido vital, y que es una de las principales causas de la mortalidad actual.
En la actualidad, casi 1,000 millones de personas carecen totalmente de agua potable y 2,600 millones deben recorrer kilómetros para obtenerla. La escasez del líquido vital, provoca la muerte de un niño cada 8 segundos.
Los países en desarrollo sufren anualmente la muerte de 9 millones de infantes, la mayoría de los cuales no pasan de los 5 años
Reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna y combatir el VIH/sida, la malaria y otras dolencias son, según un estudio, las metas más complicadas