No son médicos, pero en los lugares azotados por este padecimiento, el pueblo deposita en ellos su confianza. Médicos sin Fronteras está formando a asistentes que diagnostican la enfermedad y administran la medicina a tiempo: la malaria es mortal en cuestión de días, y esta nueva ayuda es vital para llegar a los rincones más apartados.
La Organización Panamericana de la Salud urge a redoblar los esfuerzos contra la enfermedad