La semana pasada, los miembros del G8 y G20 tuvieron sendas cumbres en Canadá. Las principales organizaciones gubernamentales pidieron a las naciones más ricas detener el doble rasero en sus decisiones económicas y de ayuda al desarrollo.
Un informe de la OCDE reveló que el año pasado los países ricos contrajeron sus ayudas al desarrollo. El propio Banco Mundial advirtió que en 2009 unos 50,000 niños podrían haber muerto en África como consecuencia de la crisis económica.
Si los países donantes destinaran esta ínfima cantidad de sus economías a los países en desarrollo, 1,000 millones de personas tendrían acceso a los servicios médicos básicos. Hoy, en el Día Internacional de la Salud fallecerán por causas totalmente evitables miles de niños menores de 5 años.
Diversas organizaciones proponen a los líderes europeos que se imponga una pequeña tasa a las transacciones financieras, para que esos fondos ayuden a paliar la pobreza global. Un gravamen mínimo de apenas 0.05% por cada operación, podría reducir los efectos de la crisis financiera en los países en desarrollo.
La cantidad dispensada al país centroamericano por estas naciones asciende a 1.2 mil millones de dólares de deudas bilaterales. Sin embargo, no es el total de su deuda, quedan pendientes los compromisos adquiridos por la isla con instituciones multilaterales.
El Centro para el Desarrollo Global evaluó las capacidades y acciones de cooperación de 22 grandes naciones. Paradójicamente, ninguno de los países más ricos (G-8) está entre los primeros lugares
El organismo internacional urgió a los gobiernos del mundo a tener un enfoque más humano; una visión más amplia del problema, sin centrarse exclusivamente en el factor económico
Diversas ONG’s intentarán superar los 116 millones de personas en todo el mundo que el 16 de Octubre “se levanten” para terminar con el hambre. Únete a la campaña y actúa.
Las economías más ricas del planeta no hacen lo suficiente para combatir la pobreza en el continente según la organización ONE, liderada por las estrellas de rock Bob Geldof y Bono