Actualmente 72% de la Amazonia peruana está abierta a la exploración petrolera, cuyas enormes máquinas provocan temblores y desastres naturales que ponen en riesgo a las tribus de indígenas aislados que viven en esas zonas.
La zona conocida como Madre de Dios, es el hogar de 32 comunidades de pueblos indígenas aislados; en una decisión que sienta precedente, el gobierno peruano ha dejado el emplazamiento fuera del mapa de lugares que pueden explorarse por las empresas petroleras.
Por su flagrante invasión a tierras de la Amazonia donde peligran pueblos indígenas, Perenco ha sido nominada a recibir el anti-premio “Pinocho”, que organiza en Francia ‘Amigos de la Tierra’,
El Ministro de Justicia peruano afirma que la organización ‘socava el orden público’. Dirigentes de diversos pueblos amazónicos planean una marcha pacífica si el gobierno no rectifica esta medida.
Etnias de la amazonia acudieron a un tribunal para evitar que la francesa Perenco y la española Repsol exploten yacimientos en la zona de los últimos enfrentamientos fatales.
Greenpeace descubrió una fraudulenta campaña de lobby para desacreditar las fatales consecuencias del cambio climático