Tres juristas independientes, enviados por la ONU, recabarán información sobre los sucesos ocurridos entre diciembre de 2008 y enero de 2009, en una operación que mató a más de 1,400 palestinos y a 13 israelíes, y donde fueron cometidos crímenes de guerra, incluido el uso de armas prohibidas.
La operación “Plomo fundido” mató a más de 1,400 palestinos, la mayoría de ellos civiles. Decenas de edificios cayeron bajo el bombardeo, en el que se usó el fósforo blanco, material prohibido por las convenciones internacionales. Una de las sedes de Naciones Unidas también sucumbió al ataque.
La Organización Mundial de la Salud confirmó que en el estado nigeriano de Zamfara, los niños sufren un envenenamiento severo. Los niveles de plomo, producidos por la extracción minera en la zona, son hasta 250 veces mayores a los estándares normales.
Activistas de 50 nacionalidades viajaban en 5 barcos rumbo a Gaza con toneladas de ayuda para la población. La unidad especializada Shayetet 13 habría sido la responsable de la muerte de 16 personas y de herir a otras 60 en una acción que contraviene a todas luces el Derecho Internacional
La llamada “Flotilla por la libertad” compuesta por 3 cargueros y 5 barcos de pasajeros llegará a territorio palestino a finales de mayo. Unos 600 parlamentarios, activistas y reporteros pretenden entregar toneladas de suministros a la franja y llamar la atención mundial sobre un bloqueo que lleva casi 3 años aislando a 1.5 millones de personas
Naciones Unidas y el gobierno israelí llegaron a un acuerdo económico. Sin embargo, el organismo y otras instituciones insisten en la finalización del bloqueo con el que Israel está ahogando a la población palestina
Médicos sin Fronteras advierte sobre las graves consecuencias que aún enfrenta la zona: 50,000 personas con estragos psicológicos, además de escasez de agua y alimentos como resultado del bloqueo
La FIFA premia a su Federación por mantener las constantes vitales del fútbol en un contexto de conflicto
Los romaníes desplazados que viven en los asentamientos de Mitrovica, en Kosovo, se enfrentan a graves problemas de salud