Estados Unidos y China son los principales generadores de estos desechos, que a veces llegan a los países en desarrollo disfrazados de “donaciones”. El riesgo no es sólo para el medio ambiente, sino también y sobre todo, para la salud pública de las naciones receptoras.
Mientras la Comunidad Internacional condena los ataques marítimos, versiones periodísticas muestran lo que sucede en este país africano y la verdadera identidad de “los saqueadores”.