Tras 10 años de espera, la segunda zona tropical más amplia del mundo, después del Amazonas, será protegida de la caza furtiva, la minería y la explotación maderera. Un nuevo proyecto, que incluye partes de Camerún, Congo y Gabón beneficiará no sólo a la naturaleza, sino a unas 20 millones de personas, incluida la población indígena de los pigmeos baka.
Un proyecto nacido en 2006 entrena a los presos en labores medioambientales. Además de encontrar una ocupación durante el cumplimiento de su pena, más de 500 internos en España tendrán al salir una “profesión verde”.