El Foro Internacional de los Derechos Laborales lleva 13 años pidiendo a la FIFA y a las marcas globales que los fabricantes de los balones con que se juega el fútbol del mundo dejen de ser explotados. En países como Pakistán, India, China y Tailandia, muchos de estos trabajadores son niños... niños que nunca jugarán al fútbol.
Actualmente por cantidades ínfimas, unos 100 millones de asiáticos confeccionan el 60% la ropa que viste al mundo. Si su sueldo se duplicara, eso aumentaría el precio de una camiseta en apenas 50 céntimos de euro… ¿es esto mucho pedir? Varias ONG se han unido para promover esta campaña.