Por: Gervasio Sànchez. Herat (Afganistán)
Estados Unidos y sus aliados europeos tienen un grave problema: quieren buscar una salida negociada al conflicto afgano sin importar el precio.
El presidente de Afganistán presentará en Londres un programa para intentar que este grupo rebelde entregue finalmente las armas. También pedirá retirar algunos nombres de combatientes de la lista negra de la ONU, para incentivar con ello la paz en su país.
La legislación que afecta a la minoría chiita, permite el abuso sexual, les niega la tutela de sus hijos y exige el consentimiento del marido para salir de casa o trabajar.
A unos días de las elecciones, Amnistía Internacional publicó un documento dirigido a los candidatos presidenciales de ese país.