Patricia Pérez, líder de la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH/Sida y nominada al premio Nóbel de la Paz, lidera la campaña “Más paz, menos Sida”, que pide a las naciones del mundo destinar los recursos militares a detener la epidemia, de la que cada vez más mujeres jóvenes son víctimas, sobre todo en los países en guerra.
Apenas en 2009, el gobierno de Botsuana permitió que la población refugiada en su territorio también accediera a los antirretrovirales, indispensables para los seropositivos. Actualmente, el país africano es receptor involuntario de miles de personas que llegan de otras 7 naciones del continente, la mayoría de ellas, con altos índices de contagio.
A partir del 1º de julio, el país africano elimina la prohibición de viajar a los seropositivos y permite la entrada a sus fronteras de personas con esta u otras enfermedades infecciosas. Sin embargo, en el mundo quedan aún 51 naciones que tienen algún tipo de restricción para quienes viven con VIH
Un informe de la organización Human Rights Watch revela que Alabama y Carolina del Sur imponen una doble condena sobre los reclusos seropositivos, a quienes les prohíbe participar en labores comunitarias, lo que dificulta la reinserción y la reducción de penas.