Los extranjeros que viven en el país que fue sede del Mundial temen que los grupos radicales retomen las acciones violentas para expulsarlos del territorio sudafricano. En 2008, estos ataques xenófobos dejaron una estela de 60 muertes, y una crisis humanitaria de 150,000 desplazados.
La sede mundialista, el país más rico del continente africano, gastó 4,000 millones de dólares en preparativos e infraestructura, pero su tasa de infectados de VIH es una de las más altas. Atacar el problema, y atender a los 6 millones de personas que viven con el virus, requiere 1,500 millones de dólares al año.
La atención está centrada en el fútbol, pero Sudáfrica acaba de protagonizar la Feria de Innovación: “Progreso después del conflicto”, que reunió a innovadores sociales de todo el mundo, cuyos proyectos buscan salidas pacíficas y sustentables para las poblaciones más vulnerables. Las nuevas tecnologías y las redes sociales: los grandes protagonistas.
El cerebro ahumado del ‘Buitre Cabo’, una de las mayores aves de presa en Sudáfrica, se está usando en rituales para ‘predecir’ los resultados de la Copa del Mundo. El creciente negocio de las apuestas y la ‘magia muti’ están acelerando la desaparición de esta especie, que actualmente ya está en riesgo de extinción.
El arzobispo sudafricano y Nobel de la Paz, afirma que la reconciliación también pasa por dar voz a los niños, las víctimas más vulnerables de los conflictos armados, cuya situación poco ha cambiado hasta la fecha.
Rashida Manjoo, abogada y originaria de Sudáfrica, fue pionera en su país de la lucha contra la violencia doméstica. Su mandato se extiende hasta 2012.
Gill Marcus asumirá el cargo como titular del Banco de Reservas del país africano