De acuerdo a un estudio realizado en diferentes estados de la Unión Americana, muchas de las personas que hoy están en la cárcel, deberían en realidad ser tratadas en centros psiquiátricos.
Sólo en octubre pasado fallecieron 8 empleadas del hogar, todas ellas migrantes. Algunas se suicidaron y otras “cayeron” de pisos altos. El año pasado HRW documentó un alarmante ritmo de una muerte por semana.
Un estudio realizado por la Cruz Roja en 40 países, revela una disminución de recursos frente a un preocupante aumento de personas necesitadas de asistencia. Europa está entre las regiones afectadas
Dos jóvenes recibieron una pena de 3 años de cárcel y multa por 3,000 euros. “Mambo”, el perro al que intentaron quemar, sobrevivió al ataque y asistió a este juicio sin precedentes