Aunque la derogación de la pena capital aún no es ley, el país asiático anunció una “moratoria oficial” de todas las ejecuciones. Según Amnistía Internacional, Asia es el continente que más practica este castigo: sólo en 2008 casi 2,000 personas fueron asesinadas por el Estado.
Diversas instituciones policiacas y sociales tendrán acceso al historial de más de 100 mil casos. El monitoreo de las autoridades pretende disminuir la incidencia criminal